¿Qué es el Cathalla?
CatHalla (se pronuncia “cat-jála”) es un espacio de acompañamiento, formación y divulgación felina.
Acompañamos a familias que quieren comprender mejor a sus gatos, prevenir dificultades o encontrar orientación cuando algo en la convivencia deja de funcionar como esperaban. También formamos a personas que quieren recorrer este camino de una manera profesional y aprender a acompañar a otros gatos y familias con conocimiento, observación y responsabilidad.
Pero CatHalla no es solo una consulta, una formación o una cuenta en redes.
Es un camino.
Un camino que empieza entendiendo al gato y que también nos cambia a nosotros.
Porque cuando aprendemos a observarlos de verdad, empezamos a convivir de otra manera.
El camino que emprendemos cuando dejamos de mirar al gato únicamente desde nuestras expectativas humanas y empezamos a entender su naturaleza, su historia, sus límites y lo que realmente necesita.
¿Por qué Cathalla?
El nombre nace de unir cat y Valhalla. Sí, permitidme el frikismo.
En la mitología nórdica, el Valhalla es el gran salón al que llegan algunos de los guerreros caídos en combate. Allí descansan, comparten banquetes y continúan preparándose para la gran batalla que todavía está por venir.
Más que un destino final, representa un lugar de descanso, aprendizaje, preparación y comunidad después de haber recorrido un camino difícil. Y esa idea siempre me ha recordado mucho a los gatos.
No porque crea que todos sean guerreros místicos venidos a revelarnos el sentido de la vida, algunos tienen bastante con aguantar a los humanos, sino porque convivir con ellos nos obliga a aprender constantemente.
Los gatos son maestros.
Nos enseñan a observar, a respetar los límites, a tener paciencia, a no dar nada por sentado y a aceptar que no todo puede hacerse a nuestro ritmo ni de la manera que habíamos imaginado.
Cada gato llega con su propia historia. Algunos han atravesado abandonos, enfermedades, pérdidas, cambios de hogar o experiencias que han dejado huella en su forma de relacionarse con el entorno. Otros simplemente se enfrentan a una situación que supera las herramientas con las que contaban hasta ese momento.
Y las personas también llegan con su propio recorrido. A veces después de haber leído muchísimo, de haber recibido opiniones completamente diferentes o de sentir que deberían saber hacerlo mejor. Otras veces llegan porque quieren prevenir, comprender más o transformar esa pasión por los gatos en una profesión.
CatHalla es el lugar donde esos caminos se encuentran.
Y las runas del logo, ya que estamos metidos en harina, también cuentan parte de todo esto:
- Laguz representa el agua, el movimiento y esa capacidad tan felina de adaptarse, buscar su sitio y seguir adelante incluso cuando el entorno se lo pone complicado.
- Tiwaz es la runa del guerrero, de la protección y de defender aquello que importa. Y los gatos, aunque suelen evitar el conflicto siempre que pueden, tienen muy claro qué consideran suyo y hasta dónde están dispuestos a llegar cuando sienten que algo está en peligro.
- Fehu, ligada a Freyja, habla de la abundancia y de los recursos. Y aquí los gatos vuelven a darnos una clase bastante sencilla: a veces la abundancia no es tenerlo todo, sino tener justo lo que necesitas. Comida, refugio, seguridad, elección… y una caja de cartón colocada en el sitio correcto, que tampoco hace falta complicarse la vida.
Las runas no explican cómo trabajamos ni son un método. Son símbolos de lo que CatHalla representa: adaptación, protección, recursos y camino compartido.